La armonía es la ley que rige al universo.
    Más allá de nuestros deseos o caprichos,
    hay un orden que rige la naturaleza.

    La armonía es la perfecta comunión (comun-unión) de bienes
    al interior de una comunidad.


    Así la vida se sostiene en el dar y recibir generosa y gratuitamente.
    Todo se regenera, todo se renueva en este intercambio de bienes.

    Nosotros somos parte de esta Comunidad de Vida y sin embargo,
    estamos lejos de comprender la necesidad que tenemos
    del aire, la tierra, el sol, las plantas, animales
    y los demás seres humanos.

    Nos alimentamos de los sentimientos, pensamientos,
    valores y deseos que habitan en nosotros,
    así como el aire, el agua, el sol y la comida
    con los que cada célula de nuestro cuerpo
    se está continuamente renovando... 

    La nutrición no cesa nunca porque a la vida la constituye el deseo de ser.
    Y su vocación es la plenitud.

    La paz es el fruto de vivir en armonía de acuerdo con lo que estamos llamados a ser. Y sólo la verdad nos hará libres.

    Es mentira el miedo, el apego, la angustia, la enfermedad.

    Sólo existen en la medida en la que yo elijo no vivir
    y los encarno en mi, 
    los encarnamos entre nosotros.
    Y construimos así nuestras relaciones,
    desde el miedo, el desamor...
    Pero por sí mismos no tienen flor ni fruto.


    La vida en plenitud a la que estamos llamados
    nos exige vivir en justicia y amor con nosotros mismos,
    con los demás y el mundo.
    Y es una exigencia en el sentido en que
    es la única manera en el que realmente seremos felices.

    Porque la armonía es la ley que lo gobierna todo,
    nuestro cuerpo y nuestras relaciones todas.


    La libertad es siempre libertad para amar.

    Todo nuestro ser está dispuesto para ello.
    Disfrutamos del comer, de la música, de las caricias...
    del encuentro amoroso, de la libertad que nos otorga ser en la verdad...

    Aprendamos a escuchar a nuestro cuerpo...
    a ordenar nuestros sentimientos...
    Cuestionemos nuestras creencias,
    revaloremos a qué le estamos apostando la vida.

    Necesitamos discernir lo que nos da vida
    de aquello que nos la quita y nos hiere. 

    Para empezar a elegir y acoger sólo lo que nos sostiene en una vida amorosa y podamos desprendernos y morir a todo aquello que nos lastima. Llámese toxinas, miedos, apegos, violencia...

    Necesitamos abrazar la esperanza de que otra vida es posible
    y desde ahí, asumir la responsabilidad de optar por la vida.

    El tema inicial es la nutrición y la desintoxicación de nuestro cuerpo.

    Ya sé que nadie piensa en la salud. Al menos que ya esté enfermo.
    Y de alguna manera ha sido el estar tan cerca de la enfermedad de mi mamá, el acompañarla en este proceso y la experiencia de no tenerla hoy, lo que me llevó a atender lo que como y lo que no.

    Poco a poco podemos ir añadiendo nutrientes a nuestra alimentación.
    Un porcentaje cada vez más alto de comida crudi-vegana.
    (cruda y del reino vegetal)
    Ir incorporando las recetas que más nos gustan
    y que son tan ricas en nutrientes.
    Consumiendo cada vez menos grasas saturadas,
    harinas blancas y azúcares refinados.

    Si estás en búsqueda de esta paz,
    esta página ha sido pensada para ti.

    Hasta ahora vamos aprendiendo sobre lo que necesita nuestro cuerpo.








     


    Anonymous

    Carlos Corona

    29 Apr 2017 - 06:19 pm

    Integra el alimentarnos en una filosofia

    Anonymous

    Mercedes Cabrera

    31 Oct 2014 - 06:29 am

    GRACIAS A DIOS POR TU VIDA , LLEGUE A TU PAGINA BUSCANDO EL SAUNA DE INFRAROJO LEJANO Y REALMENTE HE SIDO BENDECIDA CON TODO LO QUE HE LEIDO ME HA HECHO REFLEXIONAR, ESPERO ALGUN DIA VENIR A TAMPICO A CONOCER MAS DE ESTO
    MERCEDES

    Agregar un comentario

    Tu nombre

    Tu dirección de correo (no se mostrará)

    Mensaje *

    © 2018

    53456